Reseña: Waking up

waking-upEl libro se divide fundamentalmente en dos partes – los detalles de cada una de estas partes dan para mucho, y quizás haya más exposición sobre ellos en un futuro.

En concreto, hay una parte cuyo hilo principal es exponer las contradicciones de la concepción intuitiva del yo dentro de muchas tradiciones del pensamiento. Algunas de las características de ese supuesto yo sobre las que se da una perspectiva crítica son:

  • Su unidad
  • Su existencia como homúnculo poseedor de pensamientos y experiencias pero distinto de ellos
  • El intento de identificación total con facultades como:
    • Capacidad de reconocimiento en un espejo
    • Memoria
    • Sensación de poseer un cuerpo
    • Sensación de tomar decisiones (agencia)
    • Atribución de “estados mentales” a otros seres

Si que se habla favorablemente de la asociación entre la sensación del yo y su desarrollo, y la percepción de ser algo a lo que se le está prestando atención (recuerda a esta conversación con el hermitaño/ladrón de Maine). Los argumentos se basan fundamentalmente en experimentos en neurociencia en las últimas décadas (p.ej. éstos sobre multiples yos asociados con un solo cerebro y éste sobre la sensación de poseer un cuerpo atribuida a cuerpos distintos del habitual). También hay algún argumento filosófico, como esta crítica de Hume del concepto de un yo inmutable y esencial.

A continuación (y en la introducción brevemente para motivar el libro), el hilo principal es la exploración personal del autor de la fenomenología del tema, centrada en prácticas relacionadas con Vipassana, Advaita Vedanta y Dzogchen.

Respecto al Vipassana, se comentan beneficios respecto al bienestar mental mostrados en muchos estudios que examinan esas prácticas o similares (aunque muchos de esos estudios sean de poca calidad). Se habla también de haber llegado a tener momentos de consciencia que no se siente no atada a los sentidos similares a los asociados a la práctica, y se critica su enfoque de cambio gradual en la percepción y la dualidad entre observador y respiración que introduce (en esta entrevista hay más detalles sobre estas críticas).

Estos aspectos no se encuentran en el estudio alrededor de Poonja-Ji, asociado al Advaita Vedanta. Sin embargo ahí se encuentra mucha falta de espíritu crítico respecto a la percepción de las experiencias correspondientes. El autor considera que el estudio asociado al Dzogchen tiene un punto de vista más sofisticado sobre el significado de esas experiencias, y destaca el haber aprendido de Tulku Urgyen y en concreto la enseñanza que el libro llama “pointing out“.

Requiere ciertamente bastante valentía compartir experiencias tan íntimas con el lector, aunque quizás cueste menos teniendo en cuenta su probable simpatía.

Lo que incrementa aún más la sensación de valentía, es el considerar este libro y las ideas que representa dentro de la trayectoria asociada a Sam Harris. Realmente (y diría que lamentablemente), es muy inusual el evitar poner el piloto automático mental, y no tomar la posición que se espera de nosotros dado el resto de nuestras opiniones, y por tanto puede generar menos problemas.

Más concretamente, hay que tener muchos arrestos para llegar a ser uno de los principales invitados en una conferencia del movimiento ateo en norte América, y hacer un discurso en estas líneas. Ahí se da la perspectiva de que hay partes valiosas de la experiencia humana sobre las que dentro de ese movimiento hay mucha ignorancia y prejuicio negativo, sin verdadero motivo dentro de sus supuestos principios de racionalidad. Teniendo eso no sólo un precio instantáneo en cuanto a abucheos, sino posiblemente consecuencias económicas también.

Lo que quizás fue el aspecto menos satisfactorio de la lectura del libro, pero a la vez es algo que la hizo mucho más factible, es el uso informal del lenguaje, que choca con la disección en la primera parte del libro de mucho conceptos. Nos encontramos así con muchas frases donde el autor habla de lo que “uno” haría o pensaría o experimentaría , y no está claro a la luz de todos las sutilezas que se han contado antes de que “uno” exactamente se está hablando. No es que sea un asunto fácil de evitar en todo caso – la solución estándar sería crear un lenguaje paralelo, pero eso haría que el libro tuviera mucho menos alcance.

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